SEMBLANZA CURRICULAR

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Nació en Cuerámaro, Guanajuato. DOCTOR EN ARQUITECTURA (2009), Maestro en Arquitectura (2000) y Arquitecto (1976), por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Profesor de asignatura en Posgrado en Arquitectura (FA UNAM), coordinador y ponente de diplomados en la DECAD FA UNAM, profesor titular en la Universidad Marista campus Ciudad de México, profesor invitado de posgrado por la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), conferencista, aficionado a la pintura, la música, la historia y la literatura; viajero empedernido, autor de la monografía histórica "Cuerámaro... desde los muros de una hacienda" publicada en la edición especial de la Colección Bicentenario (2010), Gobierno del Estado de Guanajuato,

viernes, 1 de mayo de 2009

¿Por qué falla un proyecto...?


Autor: Horacio Olmedo Canchola(c)2009


En un mundo globalizado como el nuestro, los retos para realizar proyectos de gran magnitud, con tecnología cada vez más avanzada, al menor costo y en el tiempo más corto posible, han sido y serán cada día más grandes y complejos.

El proyecto, como instrumento prospectivo que es, implica necesariamente un riesgo. En tales condiciones podemos establecer que todo proyecto, independientemente de su tipo y magnitud, tiene altas probabilidades de fracaso.
Al nivel internacional, casi todos los autores coinciden en que por lo general fallan entre el 60 y 85% de los proyectos. En México, según resultados de nuestra propia investigación, en alrededor del 65% de los casos no se alcanza una o más de las metas establecidas en los planes básicos del proyecto, y en 10% definitivamente no se alcanza el objetivo primigenio. Ambos casos, de alguna manera, significan un fracaso.

Sobre tal situación prevaleciente al nivel internacional, Ramiro Concepción (1) considera que es necesario analizar los proyectos modificados, es decir aquellos que finalizan, aunque no en el tiempo y costos estimados. “¿Podemos decir que […] los proyectos que no se completaron en plazos y costes se pueden considerar fracasados del mismo modo que [aquellos que] se cancelaron? Hay algunos autores que así lo consideran. La suposición de que un proyecto no terminado en el tiempo y con el presupuesto establecido se debe considerar fracasado es bastante cuestionable y sería necesario hacer un análisis más profundo para ver si se han cumplido las expectativas de los usuarios.”

Entendido como sistema en un entorno específico, el proyecto está siempre expuesto a diversos riesgos que, de ocurrir, afectan al logro de sus objetivos y a la inversión que lo sustenta.

De manera general un riesgo se define como la contingencia o evento que, de ocurrir, redunda en daño para algo o contra alguien.

Algunos riesgos son endógenos, inherentes a las propias actividades del proyecto, como las cuestiones financieras, técnicas y de planeación; otros son exógenos y provienen del entorno o del azar, como problemas sociales y de orden público, las condiciones climáticas y de fuerza mayor, las condiciones de mercado y el entorno económico, etcétera.

Independientemente de su origen, se diferencian dos tipos de riesgos que podrían derivar en cursos de acción distintos para evitar o mitigar sus consecuencias en el eventual fracaso del proyecto. Son los siguientes:

  • los riesgos cuya ocurrencia afecta directamente a las utilidades del negocio o los beneficios que se esperaban obtener a través del objeto del proyecto;


  • los riesgos que de ocurrir afectan directamente al proyecto y al logro de sus objetivos específicos.

En la práctica resulta imposible separar los efectos de ambos tipos de riesgos, ya sea los primeros sobre el proyecto o bien, los segundos sobre la inversión. En tal caso, partiendo de que todo proyecto es un medio para alcanzar un objetivo que producirá en el futuro cierto beneficio esperado, el éxito se alcanza cuando el proyecto materializa el objeto esperado —el inmueble, en el caso de los proyectos inmobiliarios— en el tiempo previsto, al costo estimado y con la calidad especificada. El éxito de la inversión se alcanza cuando se obtienen los beneficios esperados del objeto del proyecto.

Con base en lo anterior, se puede decir que la ocurrencia o no de ambos tipos de riesgos, o de alguno de ellos, determinará el éxito o fracaso del proyecto, o el éxito o fracaso de la inversión, o el éxito o fracaso de ambas cuestiones.
Todos los escenarios analizados se esquematizan en el siguiente gráfico basado en la relación de los ejes cartesianos:


Lo deseable en todo proyecto es la situación del primer cuadrante (I), en el que se alcanza plenamente el éxito esperado. Al contrario, la situación crítica, la que representa el mayor riesgo, está representada por la del tercer cuadrante (III), ya que significa un fracaso rotundo tanto del proyecto cuanto de la inversión. En lo que se refiere a los escenarios de los cuadrantes (II) y (IV), ambos de alguna manera representan también un fracaso, por lo siguiente: en el escenario (II) sí se alcanza el éxito del proyecto mediante el logro del objetivo que le dio origen, pero la inversión —el negocio— resulta un fracaso al no alcanzar la utilidad o los beneficios esperados; en la situación del cuadrante (IV) no se alcanza el objetivo del proyecto, sin embargo, la inversión —el negocio— sí logra redituar la utilidad o los beneficios esperados, y en ocasiones hasta puede rebasar las expectativas originales, aunque esto se alcance fuera del tiempo previsto, o con diferente calidad a la especificada originalmente. Es claro que resulta incongruente planear para alcanzar deliberadamente alguna de estas dos últimas situaciones, ya que la previsión y manejo de los riegos potenciales permite, si no evitarlos, al menos minimizarlos para mitigar sus efectos.

De cualquier manera, la lista de pretextos para “justificar” el fracaso de un proyecto suele ser más larga que la de las causas que lo originaron. Frente a ese panorama, cabría pensar que los proyectos están abocados al fracaso y que, por tanto, no vale la pena esforzarse por remar contra la corriente. Al respecto, Jaime Pereña (2) observa que no hay nada más alejado de la realidad, y sustenta la tesis de que la variable “gestión” es decisiva. “Una adecuada gestión de los proyectos —dice— no resolverá todas las dificultades existentes pero invertirá la proporción entre éxito y fracaso: lo normal será que un proyecto bien gestionado sea un éxito.”

De nuestra parte, como resultado de la investigación realizada para definir el statu quo de la administración de proyectos en México, a manera de conclusión, podemos establecer que la falta de un método de administración de proyectos, o su deficiente aplicación en el desarrollo de proyectos inmobiliarios, es causa de errores y fracasos; por tanto, la aplicación eficiente de algún método de administración de proyectos minimiza los riesgos potenciales, evita la improvisación y el desorden en el desarrollo y ejecución de los planes básicos del proyecto, asegurando el logro del objetivo primigenio y del beneficio esperado.

Fuentes citadas:


(1) CONCEPCIÓN, Ramiro. Metodología de gestión de proyectos en las administraciones públicas según ISO 10.006. [ed.] Universidad de Oviedo. Oviedo : Biblioteca Universitaria, Colección Tesis Doctoral, 2007.


(2) PEREÑA, Jaime. Dirección y gestión de proyectos. 2a ed. Madrid : Díaz de Santos, S. A., 1999.

ObrasWeb / Zonas de alto riesgo

Hace diez años escribí para la revista Obras un artículo en el que analizaba la vulnerabilidad de algunas zonas urbanas en la ciudad de México, específicamente en lo que se refiere a las plazas de acceso a las estaciones del Metro. Ahora, después de volver a leerlo, más me convenzo de lo que escribí en aquel entonces. Lo triste es que la situación, lejos de solucionarse, ha empeorado... y nadie hace nada por remediarlo.
Para leer parte del artículo de referencia, da click en la siguiente liga:

jueves, 30 de abril de 2009

TRES CONSAGRADOS A LA HORAS

A lo largo de la historia, en diferentes campos y en distintas épocas, siempre han estado presentes importantes horacios, consagrados a las Horas.
Enseguida te presento a tres de los más reconcocidos:




  • Quintus Horatius Flacus (65 a. C. - 8 a. C.) Nació en Venusia, Apulia, el 8 de diciembre de 65 a. C., y murió en Roma el 27 de noviembre de 8 a. C. Es el principal poeta lírico y satírico en lengua latina. Entre sus obras, destacan las Sátiras, las Odas, su obra más importante, el Carmen Saeculae y el Arte Poética. Horacio decía: "Carpe Diem (aprovecha el día presente). Piensa que cada día puede ser el último".

  • Horacio Nelson (1758 - 1805) Nació en Burnham Thorpe, Norfolk. Es el héroe naval más amado en la Gran Bretaña. En 1794 perdió la visón del ojo derecho, pero no el ojo mismo, en el sitio de Calvi, en Córcega; más tarde, en julio de 1797, perdió el brazo derecho, en un infructuoso ataque a Tenerife. En agosto de 1798 libró con éxito la batalla de Abukir contra la expedición francesa a Egipto, mandada por Napoleón. En 1805 atacó y venció a lsas flotas hispano-francesas en Trafalgar, pero esa fue su última batalla: una bala lo abatió, y murió poco después.

  • Horacio Quiroga (1878 - 1937) Cuentista, dramaturgo y poeta. Nació en Salto, Uruguay, el 31 de diciembre, y murió en Buenos Aires, Argentina, el 19 de febrero de 1937, por sucicido con cianuro, luego de saber que estaba enfermo de cáncer. Es considerado el maestro del cuento latinoamericano. Su obra se sitùa entre la declinaciòn del modernismo y la emergencia de las vanguardias. Entre sus obras destacan Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), Cuentos de la Selva (1918), Anaconda (1921) y Los desterrados (1926).

¿Por qué "Consagrado a las Horas"?


Horatio (Horacio), nombre masculino del latín, que significa "consagrado a las Horas".

En la mitología griega, originalmente las Horas eran las diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones del año; posteriormente fueron consideradas como diosas del orden en general, y de la justicia. De esa manera, suelen considerarse dos generaciones de éstas diosas.
En la primera generación, según la obra de Homero, las Horas son ministras de Zeus, y diosas olímpicas del clima. Desde tiempos muy antiguos se adoraba en Atenas a Talo, Hora de la primavera, y a Carpo, la del otoño. (En la imagen: "Dionisio guiando a la Horas". Louvre)

La segunda generación surge a partir de la Teogonía, de Hesíodo, quien las llama hijas de Zeus y Temis, y les da los significativos nombres de Eunomia ("buen orden"), Dice ("justicia") y Eirene ("paz")

A partir de Higinio se aprecia gran confusión respecto a las Horas, pues se mezclan los nombres originales con epítetos y la designación de horas separadas. De esa forma se elabora una lista de nueve Horas, la que luego llegó a doce, de la siguiente manera:
  • Ange, la primera luz;

  • Anatole, el amanecer;

  • Musica o Musia, la hora matutina de la música y el estudio;

  • Gymnastica o Gymnasia, la hora matutina de la gimnasia y el ejercicio físico;

  • Nymphe o Nymphes, hora matutina de las abluciones;

  • Mesembria, la del mediodía;

  • Sponde, las libaciones tras el almuerzo;

  • Elete o Telete, la de la oración y la primera de las horas de trabajo de la tarde;

  • Acte o Acme, de la comida y placer;

  • Hesperis, atardecer;

  • Dysis, ocaso;

  • Arktos, la última luz.

Importancia de las fuentes de información


Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma (Cicerón)

Una de las tareas más importantes de la Universidad es enseñar a investigar. Más que dar información, el profesor universitario debe enseñar a aprender: enseñar dónde buscar el conocimiento, para que el discípulo sea capaz de seleccionarlo, interpretarlo y de generar nuevos conocimientos.

De ahí la importancia de los libros, de las bibliotecas y de todas las modernas fuentes de información, como la Internet.

miércoles, 29 de abril de 2009

Saludo y bienvenida


HOLA... estás siendo testigo del nacimiento de un blog muy esperado. Como en todo nacimiento, se abren al mismo tiempo muchas dudas, expectativas y esperanzas sobre el futuro. Así comienza la vida de HORATIO: Consagrado a las Horas.
Espero que muy pronto este sitio se convierta en tu amigo y aliado, para que confíes en él, y para que, junto con él, se forme una comunidad cuyos miembros puedan compartir ideas, pensamientos, conocimientos y dudas.
Por ahora, y por aniticipado, manifiesto mi respeto a la pluralidad de ideas y mi agradecimiento por tu visita.
Atentamente
HORATIO: consagrado a las Horas