SEMBLANZA CURRICULAR

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Nació en Cuerámaro, Guanajuato. Es DOCTOR EN ARQUITECTURA (2009), Maestro en Arquitectura (2000) y Arquitecto (1976), por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Socio activo de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (SMGE), y fundador y presidente de la SMGE Correspondiente en el Bajío de Guanajuato. Profesor de asignatura en Posgrado en Arquitectura (FA UNAM), coordinador y ponente de diplomados en la DECAD FA UNAM. Ha sido profesor titular en la Universidad Marista campus Ciudad de México; profesor invitado en posgrado de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC); conferencista, aficionado a la pintura, la música, la historia y la literatura; viajero empedernido, autor de la monografía histórica "Cuerámaro... desde los muros de una hacienda" publicada en la edición especial de la Colección Bicentenario (2010) por el Gobierno del Estado de Guanajuato. Hasta el 30 de septiembre de 2025, fue Director de Integración de Planeación, Proyectos y Presupuesto, de la Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM.

sábado, 30 de mayo de 2026

LA HACIENDA DE CUERÁMARO Y LA FUNDACIÓN DE PÉNJAMO

APUNTES PARA LA HISTORIA DE CUERÁMARO Y PÉNJAMO

Autor: Horacio Olmedo Canchola (2026)

Desde su fundación, la hacienda de Cuerámaro y su capilla dependieron de la diócesis de Michoacán, erigida en 1536 bajo la advocación de San Francisco, con sede en Tzintzuntzan (Ciudad de Mechoacán).[1] Su primer obispo fue don Vasco de Quiroga, quien tomó posesión en agosto de 1538 y fue consagrado en diciembre del mismo año.

Diez años después se erigió la diócesis de Nueva Galicia con sede en Compostela, siendo su primer obispo don Pedro Gómez Maraver. Una de las primeras acciones del nuevo obispo fue cambiar arbitrariamente la sede episcopal a la ciudad de Guadalajara, moviendo los límites de su jurisdicción hasta más allá de la frontera del obispado de Michoacán. Este hecho generó un largo litigio entre ambas diócesis, de 1548 a 1553, por la invasión del territorio chichimeca y la apropiación indebida de los diezmos que le correspondían a la diócesis de Michoacán.

Los expedientes del litigio, estudiados y dados a conocer por Armando Escobar y Olmedo,[2] aportan valiosos datos sobre las primeras estancias establecidas en el territorio de los Llanos de Chichimecas, entre las que destaca la de Cuerámaro. En lo que se refiere a esta hacienda, el cuarto expediente del litigio contiene información sobre la presentación de testigos efectuada el 29 de enero de 1547 “en la estancia y viña[3] y sementeras de Juan de Villaseñor que se llama Cuerámaro”.

En ese acto, rindió testimonio un empleado de Juan de Villaseñor, Alonso de Solís, que vivía en dicha hacienda desde 1545 y tenía “a cargo y granjerías”[4] las haciendas de Cuerámaro y Yestaro, ambas de Villaseñor. A pregunta expresa del Juez y bajo juramento, el testigo declaró que:

(…) dicha estancia (de Cuerámaro) y la estancia que llaman Yestaro que es del dicho Juan de Villaseñor, y (…) la estancia de Alonso Rangel que se llama Coririo, y la estancia de Andrés de Vargas y la estancia de Juan Ortiz han pagado los diezmos del dicho año de cuarenta y cinco a los arrendadores del obispado de Mechuacán. (…) Y que este testigo ha oído decir a los indios chichimecas de esta tierra que son del obispado de Mechuacán, y que los ha bautizado, y ha visto este testigo que el dicho obispo (don Vasco de Quiroga) los ha visitado en persona y que ha oído decir a los indios chichimecas de Epenchemo (Pénjamo), que el obispo de Mechaucán los ha hecho juntar allí, y por su mandado se hizo aquel pueblo de los dichos chichimecas que es cuatro leguas poco más o menos de esta dicha estancia de Cuerámaro.[5]

La última parte de esa declaración resulta relevante para la historia de Pénjamo, ya que afirma que este pueblo se fundó por mandato del obispo de Michoacán, don Vasco de Quiroga, y en ningún momento se menciona a Diego Tomás Quesuchigua, supuesto fundador de Pénjamo según una cédula apócrifa de 1532.

Volviendo a la presentación de testigos, el 30 de enero continuó el procedimiento en la hacienda de Alonso Rangel llamada Orerio o Coririo, presentando como testigo al propietario de la hacienda, quien declaró que “ha tres o cuatro años poco más o menos que tiene esta estancia susodicha poblada con ganados”.[6]

Tres años después, como parte del mismo litigio, el 5 de diciembre de 1550 se presentó como testigo a Juan Godoy, vecino de la Ciudad de Michoacán, quien declaró que “habrá diez años, poco más o menos, que Alonso Ramírez asentó una estancia que tiene de ganado en los dichos Llanos (de Chichimecas), que fue el primero que asentó ganado en los dichos Llanos después de Juan de Villaseñor, y después del dicho tiempo a esta parte han asentado otras muchas estancias”.[7]

Esta declaración confirma que la hacienda de Cuerámaro fue una de las primeras estancias ganadera que se asentó en los Llanos de Chichimecas, al norte del Río Grande, en la región que actualmente se conoce como Bajío guanajuatense.

[Todos los artículos que se publican en este Blog Horatio: consagrado a las horas, son de la autoría de Horacio Olmedo Canchola. Quedan reservados todos los derechos y protegidos por las leyes nacionales e internacionales sobre el Derecho de Autor.]


[1] En 1550, Julio III aprobó el cambio de la sede episcopal de Tzintzuntzan al barrio de Pátzcuaro de la misma ciudad, pero no con la advocación de San Francisco, sino la de San Salvador.

[2] Armando Escobar y Olmedo (2024). Vasco de Quiroga y su férrea defensa de Guanajuato contra los obispos de Nueva Galicia, 1548-1553. México: Autor.

[3] Esto significa que en la estancia de Cuerámaro existía plantación de vides, y que se producía vino y vinagre, aunque no lo dice explícitamente.

[4] El término “cargo y granjerías”, se refiere a la administración de un bien y la explotación de los recursos de un lugar para generar ganancias económicas o granjerías.

[5] Escobar, op. cit., p. 86. Esta declaración confirma que el pueblo de Pénjamo se fundó por mandato del obispo don Vasco de Quiroga, agrupando a los indios chichimecas de la región.

[6] De esta declaración se deduce que la hacienda de Oririo o Coririo, actualmente ex hacienda de San Gregorio, en el municipio de Cuerámaro, fue establecida por Alonso Rangel alrededor de 1544.

[7] Escobar, op. cit., p. 149.

miércoles, 27 de mayo de 2026

EL APELLIDO OLMEDO

LOS OLMEDO DE CUERÁMARO

CAPÍTULO 4


SU HISTORIA ES NUESTRA PROPIA HISTORIA

Cada uno de nuestros ancestros está presente en nosotros, porque somos la continuación de ellos. Como las ramas de un árbol, nuestras familias pueden crecer en diferentes direcciones, pero nuestras raíces permanecerán unidas para darnos sustento.

Se dice que en cada familia hay alguien que parece llamado a encontrar a los ancestros, a darles vida de nuevo, a contar la historia familiar y sentir que, de alguna manera, ellos la aprueban. Así, pues, sintiendo que he sido llamado a encontrar a mis ancestros, el hacer esta investigación genealógica no ha sido una fría recopilación de datos, sino más bien volver a dar vida a todos los que nos precedieron.

¡Algún día, nosotros seremos ancestros de quienes nos sucedan…!


SINOPSIS

El linaje de los Olmedo de Cuerámaro se remonta a Thomás de Olmedo y María de Altamirano, españoles, casados alrededor de 1681 en la ciudad de Querétaro. Más tarde se establecieron en Valle de Santiago, donde nació Juan, el menor de sus hijos. La familia se trasladó a la hacienda de Chichimequillas, en Silao, alrededor de 1715. Tres años después Juan se casó con Paula Magdalena Mariscal, y de esa unión nació Vicente Antonio de Olmedo Mariscal, en 1725.

Vicente Antonio se casó con Juana María Fonseca, y tuvieron al menos cinco hijos. Joseph María Gregorio, el mayor de ellos, dio continuidad al linaje de los Olmedo de Cuerámaro.



Descendientes de VICENTE ANTONIO DE OLMEDO Y JUANA MARÍA FONSECA
(Siglo XVIII)
Autor: Horacio Olmedo Canchola (2026)


JOSEPH MARÍA GREGORIO OLMEDO FONSECA

Hijo legítimo de Vicente Antonio Olmedo Mariscal y Juana María Fonseca, nació el 11 de marzo de 1764 en la hacienda de Chichimequillas, de la congregación de Silao, en la alcaldía mayor de Guanajuato. Fue bautizado el 20 del mismo mes en la iglesia parroquial de la congregación de Silao.



Registro del bautizo de Joseph María Gregorio Olmedo Fonseca.
Congregación de Silao, 20 de marzo de 1764.

Joseph María Gregorio se unió en matrimonio con María Anna Josepha de Jesús Sánchez Rocha, alrededor de 1788.

María Anna Josepha de Jesús fue hija legítima de don Salvador Sánchez y doña María Rocha. Nació en febrero de 1770 en la hacienda El Cuecillo (Coecillo), y fue bautizada día primero de marzo en la parroquia de Silao.



Registro de bautizo de María Anna Josepha de Jesús Sánchez Rocha.
Congregación de Silao, 1 de marzo de 1770.

El matrimonio Olmedo Sánchez se estableció en la estancia de La Laja, de la jurisdicción de Silao. Es probable que durante veinte años de vida conyugal los Olmedo Sánchez procrearan varios hijos e hijas, pero hasta ahora solo he podido identificar a cuatro de ellos en los registros eclesiásticos de 1788 a 1810. Esto puede deberse a que, en aquellos tiempos, muchos infantes morían en el parto o a los pocos días, y no siempre quedaba registro de ellos. Afortunadamente, entre los hijos identificados se encuentra quien dio continuidad al linaje.


DESCENDIENTES DE JOSEPH MARÍA GREGORIO OLMEDO Y MARÍA ANNA JOSEPHA SÁNCHEZ

  • (1790 ca.) José María, nació en la congregación de Silao. Contrajo matrimonio con Antonia Delgado Gutiérrez.

miércoles, 20 de mayo de 2026

EL APELLIDO OLMEDO

LOS OLMEDO DE CUERÁMARO 

CAPÍTULO 3

Buscar nuestras raíces a través de los siglos, para encontrarnos con nuestros ancestros, es un ejercicio que nos enriquece como personas y nos permite construir un camino que nos conecta con nuestra identidad, brindándonos un sentido de pertenencia.

Al honrar el legado de nuestros ancestros, honramos nuestra propia historia.

Es ese el objetivo de esta serie de cápsulas genealógicas que presento en orden cronológico, esperando que los Olmedo de Cuerámaro se integren poco a poco a este proyecto, aportando información y fotografías que permitan enriquecer los resultados de la investigación, porque no todo está en los registros.

SINOPSIS

En los capítulos anteriores, desvelé el tronco de la estirpe, reconociendo a Thomás de Olmedo y María de Altamirano como los ancestros documentados más antiguos de este linaje. A partir de ellos, seguí por la rama de Juan de Olmedo Altamirano, para comenzar a reconstruir la historia genealógica de los Olmedo de Cuerámaro.

Juan de Olmedo nació a finales del siglo XVII en la congregación de Valle de Santiago, pero la familia Olmedo Altamirano se trasladó a la hacienda de Chichimequillas, cerca de Silao, alrededor de 1715, y tres años después Juan se casó con Paula Magdalena Mariscal, hija de Francisco Mariscal y Lucía Pérez. La pareja permaneció en Chichimequillas, donde tuvo al menos diez hijos, entre 1720 y 1741. Uno de ellos fue Vicente Antonio de Olmedo Mariscal, por donde sigue en este capítulo la línea genealógica de los Olmedo de Cuerámaro.



Descendientes de JUAN DE OLMEDO Y PAULA MAGDALENA MARISCAL
(Siglo XVIII)
Autor: Horacio Olmedo Canchola (2026)


VICENTE ANTONIO DE OLMEDO MARISCAL

Fue el cuarto hijo de Juan de Olmedo Altamirano y Paula Magdalena Mariscal. Nació en enero de 1725 en la hacienda de Chichimequillas, y fue bautizado el 21 del mismo mes en la parroquia de la congregación de Silao, de la que dependía la hacienda de Chichimequillas.

La construcción de la parroquia de Silao, dedicada al apóstol Santiago, comenzó en 1718 en el mismo lugar donde originalmente se levantó la primera ermita en la fundación, y fue concluida en 1728.

sábado, 9 de mayo de 2026

EL APELLIDO OLMEDO

 El apellido OLMEDO llegó de allende el mar. Es de origen toponímico y está vinculado a la villa de Olmedo, en la provincia de Valladolid, región de Castilla y León en la península ibérica.

Desde el siglo XV, en tiempos de don Juan II de Castilla, padre de Isabel I de Castilla, y de Enrique IV, circulaba un refrán vallisoletano que decía:

Quien de Castilla señor quiere ser, a Olmedo de su parte ha de tener”.

ANTIGUO ESCUDO DE LA VILLA DE OLMEDO

Esta sentencia, que se recoge en un antiguo escudo de armas de la villa de Olmedo, aludía a la importancia estratégica de la villa y a la influencia política y social que ejercieron los olmedanos durante la guerra civil entre Castilla y Aragón, que culminó precisamente en la batalla de Olmedo en 1445.

El apellido Olmedo se consolidó en Castilla y zonas aledañas. Con el tiempo se extendió a otras regiones de la Península, y a partir del siglo XVI lo encontramos en diversas partes de las posesiones españolas del Nuevo Mundo. En la actualidad, es relativamente común encontrar el apellido Olmedo en países como México, Argentina, Paraguay, Ecuador y Perú, entre otros. En México, su mayor incidencia se observa en Veracruz, Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Oaxaca, Guanajuato y Puebla. Más tarde, a partir del siglo XX, se expandió por América del Norte llevado principalmente por migrantes mexicanos, aunque también de las otras nacionalidades mencionadas.

LOS OLMEDO, DE CUERÁMARO

A diferencia del apellido Canchola, que en Cuerámaro tiene diversas ramificaciones, el Olmedo deriva de una misma rama, y se puede decir que casi todos los Olmedo de Cuerámaro son parientes, aunque en la actualidad la gran mayoría de ellos se ha diseminado por distintas ciudades y regiones del país y en el extranjero.

Para establecer una línea conductora del linaje de los Olmedo de Cuerámaro, entre los que con orgullo me cuento, acudí a registros eclesiásticos y civiles de diversas entidades del país, especialmente de los actuales estados de Querétaro y Guanajuato. En esta entidad, consulté archivos de Salamanca, Valle de Santiago, Silao, San Francisco del Rincón, Romita, San Pedro Piedragorda, León, Cuerámaro, Abasolo y Pénjamo, utilizando la base de datos digital de Family Search, y otras similares. Con esas herramientas, después de ir depurando minuciosamente la información, localicé registros eclesiásticos del siglo XVII que hicieron posible llegar hasta THOMÁS DE OLMEDO, a quien hasta ahora he identificado como el tronco documentado más antiguo de la estirpe de los Olmedo de Cuerámaro, a través de más de 350 años de historia.

THOMÁS DE OLMEDO

THOMÁS DE OLMEDO, español, nació alrededor de 1665, y falleció en 1720 en Valle de Santiago, jurisdicción de la Villa de Salamanca, en el actual estado de Guanajuato; sin embargo, hasta ahora no he podido confirmar la fecha ni el lugar de su nacimiento.

EL TRONCO: OLMEDO ALTAMIRANO

Con base en distintos documentos, específicamente los registros de bautizo e información matrimonial de algunos de sus hijos, se sabe que contrajo matrimonio con MARÍA DE ALTAMIRANO MARTIN en la ciudad de Querétaro, alrededor de 1681.

Partida del bautismo de María Altamirano Martin (12 de abril de 1667)

MARÍA DE ALTAMIRANO, hija de Marcos Altamirano y Juana Martin, nació en la ciudad de Querétaro en abril de 1667, y fue bautizada el 12 del mismo mes en la parroquia de Santiago de la misma ciudad.

El matrimonio Olmedo Altamirano vivió por algún tiempo en la ciudad de Querétaro, donde nació su hijo Antonio, en 1682.

A partir de 1690, encontramos a los Olmedo Altamirano residiendo en la congregación de Valle de Santiago, jurisdicción de la villa de Salamanca, en el actual estado de Guanajuato. Allí procrearon, al menos, a otros cuatro hijos: Tomás, Juan Francisco, José y Juan, todos ellos de apellido Olmedo Altamirano.

(CONTINUARÁ)


miércoles, 25 de febrero de 2026

UNA ABREVIATURA MAL INTERPRETADA DESPLAZÓ DIEZ MESES LA FECHA DE LA MERCED FUNDACIONAL DE LA ESTANCIA DE CUERÁMARO

Horacio Olmedo Canchola (2026)

Durante más de medio siglo se ha dicho y aceptadoque la merced otorgada a Diego de Orozco para el establecimiento de la estancia de Cuerámaro fue concedida el 8 de enero de 1543. Sin embargo, una revisión  de los expedientes originales del Archivo General de la Nación permite afirmar que esa fecha no es correcta.

Esto pudiera parecer un un detalle menor; pero es en realidad una precisión significativa para la historia local.

LO QUE SE HA DICHO


La actual ciudad de Cuerámaro tiene su origen en la estancia de don Juan de Villaseñor Orozco, establecida alrededor de 1542 en territorio de Chichimecas, al norte del Río Grande. La propiedad quedó consolidada en 1543 con la merced que le otorgó el virrey Antonio de Mendoza a nombre de su hijo Diego de Orozco, consistente en caballería y media de tierra, de conformidad con los términos de otra merced antecedente otorgada el mismo día a favor de Villaseñor, en Curiapo y Epexan, en Michoacán.

Refiriéndose a la merced de Diego de Orozco, el señor José Vicente Canchola, en su opúsculo Nacimiento y desarrollo de un pueblo: Cuerámaro, publicado en 1969, menciona que el historiador J. Jesús Félix Magaña, originario de Cuerámaro, le proporcionó una copia fotostática de la merced otorgada a Diego de Orozco, que él a su vez había recibido de don Pedro Martínez de la Rosa, quien había localizado el documento original en el Archivo General de la Nación (AGN), el cual se conserva en el expediente 502, volumen 2 del Ramo de Mercedes.

La fotocopia incluía, en el reverso, una transcripción paleográfica hecha por Martínez de la Rosa o por Jesús Félix, en la que se indicaba como fecha de la merced el 8 de enero de 1543, aun cuando el texto del expediente 502 no consigna fecha alguna y tan solo señala la expresión de uso común: “diósele como a los demás el dicho día”.

Merced a Diego de Orozco en Cuerámaro. Exp. 502, Vol. 2, Ramo Mercedes, AGN.

Desde entonces, esa fecha ha sido considerada válida para la merced que dio origen a la estancia de Juan de Villaseñor, y ha aparecido como tal en distintos medios y publicaciones, incluyendo mi monografía Desde los muros de una hacienda: Cuerámaro, publicada en dos ediciones, sin que se hubiera presentado objeción alguna.

LA DUDA


Hace poco, revisando algunos documentos para preparar unos apuntes sobre la historia de la Parroquia de Cuerámaro, retomé la merced del expediente 502 y, al llegar a la expresión mencionada, me surgió la duda sobre la fecha, pues esta hacía referencia a la correspondiente a Juan de Villaseñor. Esto me llevó a consultar nuevamente los originales de ambas mercedes en los expedientes 499 y 502 (de los cuales había obtenido copias fotostáticas alrededor de 1980), pero ahora utilizando los expedientes digitalizados por el AGN.

Al ampliar en pantalla el documento para analizar la escritura de la fecha contenida en la merced del expediente 499, observé la abreviatura del mes —que supuestamente era “enero”— y decidí confrontarla con las fechas de otras mercedes de los meses anterior y posterior en el mismo volumen.

Detalle de la fecha de la Merced a Juan de Villaseñor. Exp.499, Vol. 2, Mercedes, AGN.

De esa manera pude constatar que la merced a Juan de Villaseñor Orozco (Exp. 499) sirvió para señalar los términos y fecha de las mercedes otorgadas el mismo día a favor de Juan de Villaseñor, el Mozo (Exp. 500); Francisco de Orozco (Exp. 501); Diego de Orozco (Exp. 502), y a Juan Xaramillo (Exp. 503).

Enseguida se observan las abreviaturas del mes de enero y de noviembre, tomadas respectivamente de dos mercedes del volumen 2:

Abreviatura de “enero” en la Imagen 5, Exp. 5, Vol. 2, Merecedes, AGN.

Abreviatura de "noviembre" en la Imagen 407, Exp. 499, Vol. 2, Mercedes, AGN.

EL RESULTADO


Finalmente, la revisión de las mercedes previas y posteriores a la de Villaseñor —desde octubre, cuyo último expediente es el 489, fechado el 30 de octubre de 1543, y las de diciembre, siendo el primer expediente el 533, fechado el primero de diciembre de 1543— permite concluir que la verdadera fecha de la merced a Diego de Orozco, conforme a la de Juan de Villaseñor, no es el 8 de enero de 1543

LA CONCLUSIÓN

Sepan cuantos esta nota vieren que LA VERDADERA FECHA DE LA MERCED A DIEGO DE OROZCO, HIJO DE JUAN DE VILLASEÑOR, EN CUERÁMARO, ES EL 8 DE NOVIEMBRE DE 1543.

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miércoles, 21 de enero de 2026

EL APELLIDO CANCHOLA


Cada familia guarda en su historia un tesoro genealógico heredado de muchas generaciones: un legado compuesto de nombres, lugares, recuerdos y experiencias. Todos estos elementos intangibles, que en su mayoría no conocimos personalmente, han dado forma a lo que hoy somos.

LA DUDA


Desde niño tuve curiosidad sobre el origen del apellido Canchola, que me heredó mi madre.

Cuando lo preguntaba a mis mayores, la respuesta siempre aludía a su origen italiano: “de Amalfi, en la costa suroeste de Italia, frente al mar Tirreno”.

Al paso de los años, aunque la duda persistía, seguí dando por cierto lo que aprendí de niño. Sin embargo, ahora, a mis 76 años, al intentar armar la genealogía de nuestro linaje, aquella duda volvió con fuerza.

Eso me motivó a esclarecerla, aprovechando las utilidades que ofrece la tecnología digital.

LAS RESPUESTAS

Ahora sé que el apellido Canchola no tiene su origen en Italia, ni se deriva de Cacciola, como podría suponerse.

Cacciola, en efecto, es un antiguo apellido con presencia en algunas regiones de Italia. En algún momento, algunos migrantes con ese apellido se establecieron en el continente americano, principalmente en Argentina y Uruguay, donde aún se encuentran personas que lo llevan.[1] En México, en cambio, el apellido Cacciola es prácticamente desconocido.

Por otro lado, una respuesta más incierta que la versión del origen italiano del apellido es la fantasiosa explicación que hace tiempo dio Gonzalo Ramírez, cronista de Cuerámaro, al intentar esclarecer el origen del apelativo “Canchola”.

Según su relato,[2] “en los lejanos tiempos de la Colonia”, existió un individuo de nombre Francisco, apodado “Cancho”, quien por azares del destino llegó a un rancho llamado “El Huitlacoche”, en el actual municipio de Cuerámaro, en donde se casó y formó una familia. Allí, dice ingenuamente Gonzalo Ramírez, le sorprendió “un decreto virreinal en el que se ordenaba que todos los habitantes de la Nueva España tuvieran apellidos”, y como Francisco no tenía ninguno, pensó:

“Me llamo Francisco y me dicen Cancho, pues mi apellido sea Canchola”.

El cronista concluye su inverosímil relato afirmando:

“Fue así como en aquellos lejanos días nació en El Huitlacoche el apellido Canchola que muchas generaciones de Cuerámaro han llevado hasta nuestros días.”

LA CERTEZA

Con base en las indagaciones que he realizado hasta ahora, puedo afirmar que el apellido Canchola es de origen hispano, y probablemente llegó a la Nueva España durante el siglo XVII, diseminándose luego por los territorios que hoy conforman los estados de Guanajuato y Jalisco, especialmente en la región del Bajío.

En la actualidad, más de diez mil personas llevan en México el apellido Canchola, aunque no todas proceden del mismo tronco y existen diferentes ramas del apellido, de manera que, aun en una misma localidad —como es el caso de Cuerámaro—, se han establecido vínculos entre sí, formando familias con el apellido Canchola por parte de padre y madre.

Las fuentes fundamentales de la investigación fueron diversos registros eclesiásticos y civiles de Cuerámaro, Cuitzeo (hoy Abasolo) y Pénjamo, a través de la base de datos abierta de Family Search[3] y de otras similares. Con esas herramientas digitales logré localizar antiguos registros de individuos con el apellido Canchola, muchos homónimos y sin vínculos entre sí.

EL TRONCO

Finalmente, tras una minuciosa depuración de la información, localicé registros eclesiásticos del siglo XVIII que me llevaron a ZENÓN CANCHOLA, en la jurisdicción de Pénjamo, a quien identifico preliminarmente como tronco del linaje en la región del Bajío.

Se sabe que ZENON CANCHOLA fue español --según se deduce de los registros consultados--, que nació a finales del siglo XVIII en la jurisdicción de Pénjamo de la intendencia de Guanajuato, y que alrededor de 1816 casó con CAYETANA ESTRADA.

La familia CANCHOLA ESTRADA vivió alrededor de ocho años en el rancho La Capilla, en la jurisdicción de Pénjamo, y a partir de 1827 se estableció en La Garita, también conocido como estancia o hacienda de San Gregorio.

A partir de ese matrimonio surge el legado genealógico que dos siglos después llega hasta mi MI MADRE, y de ella, a nosotros los OLMEDO CANCHOLA.

No obstante, aún quedan por determinar, entre otros datos, quiénes fueron sus ancestros, de dónde provenían y cuándo se establecieron en el territorio guanajuatense.

¿HABRÁ TIEMPO...?



[1] https://es.geneanet.org/apellidos/CACCIOLA , consulta 8 de mayo 2025.

[2] En Ramón Hernández (2017), Cuerámaro. Páginas de historia y tradición. Las charlas de Gonzita. México: Editorial Radar del Centro, pág. 83-84.

[3] https://www.familysearch.org/es/