SEMBLANZA CURRICULAR

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Nació en Cuerámaro, Guanajuato. DOCTOR EN ARQUITECTURA (2009), Maestro en Arquitectura (2000) y Arquitecto (1976), por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Profesor de asignatura en Posgrado en Arquitectura (FA UNAM), coordinador y ponente de diplomados en la DECAD FA UNAM, profesor titular en la Universidad Marista campus Ciudad de México, profesor invitado de posgrado por la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), conferencista, aficionado a la pintura, la música, la historia y la literatura; viajero empedernido, autor de la monografía histórica "Cuerámaro... desde los muros de una hacienda" publicada en la edición especial de la Colección Bicentenario (2010), Gobierno del Estado de Guanajuato,

jueves, 21 de julio de 2011

EL FUERTE DE LOS REMEDIOS: un hito desvanecido de la guerra de Independencia

El fuerte de Los Remedios o de San Gregorio fue el reducto insurgente más importante durante la tercera etapa de la guerra independentista en la Nueva España. En su tiempo, el mariscal Pascual de Liñán, comandante general de la división de Guanajuato, en un informe sobre la toma del fuerte de Los Remedios —al que, dice, “los prevaricadores insurgentes han apellidado por más de dos años el de la Independencia mexicana” — lo califica como “el punto de apoyo más formidable de cuantos habían construido [los insurgentes] desde el principio de la insurrección”, y pondera la fortaleza describiéndola como “construida con mucha solidez, la de más extensión, la más abundante en provisiones de boca y guerra, y en fin la más imponente en todos sentidos de cuantas han defendido en este reino los rebeldes”.

En la actualidad, opacado en la historia por la epopeya de El Sombrero y el protagonismo heroico de Mina, el fuerte de Los Remedios se percibe apenas como un hito desvanecido de la guerra de Independencia.

De hecho, después de doscientos años, más que por su propia historia ¬se le recuerda y reconoce porque frente a sus muros fue fusilado el general Martín Xavier Mina, en el cerro del Bellaco donde estaba el cuartel general de los realistas al mando de Liñán. Sin embargo, por amnesia histórica, por desidia o por ignorancia, hasta la localización geográfica del Bellaco ha sido confundida.

De esa manera, hoy, a un lado de la carretera estatal que va de Cuerámaro a Pénjamo, cerca de la ex hacienda de San Gregorio, una simple lámina burdamente pintada muestra la siguiente leyenda: “Cerro del Bellaco. Aquí fue fusilado Francisco Javier Mina”. Apenas un poco más arriba del improvisado letrero, un muro construido a manera de monumento marca el supuesto lugar del fusilamiento, pero en un crestón cerca de la garita, y no en la cima del Bellaco, frente a lo que fuera el punto más importante de la fortaleza de Los Remedios: el baluarte del Tepeyac.

jueves, 10 de febrero de 2011

SALVADOR CONTRERAS en Cuerámaro

SALVADOR CONTRERAS regresó a Cuerámaro el sábado 5 de este mes, y se quedó para siempre en la Casa de la Cultura que lleva su nombre.
Lo anterior se dio con la visita de la Sra. Enriqueta Islas vda. de Contreras, su hija Isabel y su nieta Sandra, quienes hicieron entrega de un retrato del Maestro, realizado por esta última. La obra de arte fue recibida por el el Coordinador de la Casa de la Cultura, Martín Ramírez Camacho y el profesor Juan Canchola. En el acto también estuvieron presentes María Elena Ramírez de Olmedo, Horacio Olmedo Canchola y otros cueramarenses.
En nombre de Cuerámaro, expreso un agradecimiento a la familia Contreras, y en especial a Sandra.
Para consultar una semblanza de Salvador
Contreras, puedes seguir esta liga:
http://consagradoalashoras.blogspot.com/2009/05/salvador-contreras.html#links

martes, 1 de febrero de 2011

Proceso - 2010

En esta liga se puede leer un artículo publicado por Samuel Máynez en Proceso, en enero de 2011. También enseguida incluyo la réplica y comentarios que hice sobre ése.
Haz click en esta liga: Proceso - 2010
Este es el comentario y réplica que hice al artículo de Samuel Máynez:

Sr. Máynez Champion:


Ante todo, quiero decirle que soy un cueramarense orgulloso de su origen, de su gentilicio y de su gente. Por tan honrosa razón, no puedo quedarme callado y he de decirle que después de haber leído con interés su artículo titulado "Otro centenario fallido", no me queda duda de que destila erudición y un lenguaje digno de elogios; pero también evidencia una deplorable desinformación y un imperdonable descuido de su parte. 

Una crítica sin fundamento es un infundio, y usted conoce perfectamente el significado de esta palabra. Y le preguntaría: en su criterio, ¿es el infundio un motor de SU bienestar...?

El hecho de que un pobre ignorante no conozca la Muralla China no significa que ésta no exista. Cuerámaro, para su conocimiento, no sólo está orgulloso de su gente, sino que le reconoce sus méritos y los valora. Desde hace varios años, señor Máynez, la Casa de la Cultura de Cuerámaro lleva el nombre de Salvador Contreras, y también desde hace tiempo se instituyó el premio Salvador Contreras, para reconocer los méritos de los cueramarenses.
En lo que se refiere a la celebración del centenario del natalicio del maestro Contreras, desde principios del año pasado se planteó un proyecto en el que participaron la familia del Maestro, el Mtro. Aurelio Tello, las autoridades municipales, distintas organizaciones culturales y académicas y su servidor, el cual finalmente alcanzó su objetivo el 10 de noviembre, centenario del nacimiento de Salvador Contreras, con un acto de reconocimiento en el Congreso del Estado de Guanajuato. Más tarde, en la ciudad de Cuerámaro, se rindió un homenaje al ínclito cueramarense, con la develación de una placa conmemorativa y la presentación de un concierto en el jardín de la población. Igualmente, se realizaron en Guanajuato diferentes actos y conciertos que, quizás por localistas, no llegaron a su conocimiento.

Por último, señor Máynez, como cueramarense le solicito que por el mismo medio y en el mismo lugar se sirva rectificar tan lamentable error y desconocimiento que va en demérito de su prestigio.

Quedo a su disposición para cualquier aclaración sobre el particular.

Atentamente

Horacio Olmedo Canchola