SEMBLANZA CURRICULAR

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Nació en Cuerámaro, Guanajuato. DOCTOR EN ARQUITECTURA (2009), Maestro en Arquitectura (2000) y Arquitecto (1976), por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Profesor de asignatura en Posgrado en Arquitectura (FA UNAM), coordinador y ponente de diplomados en la DECAD FA UNAM, profesor titular en la Universidad Marista campus Ciudad de México, profesor invitado de posgrado por la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), conferencista, aficionado a la pintura, la música, la historia y la literatura; viajero empedernido, autor de la monografía histórica "Cuerámaro... desde los muros de una hacienda" publicada en la edición especial de la Colección Bicentenario (2010), Gobierno del Estado de Guanajuato,

martes, 7 de enero de 2014

TIGRE DE SANTA JULIA

Con esta entrada quiero iniciar las actividades para este año que comienza. La intención es tratar de aclarar mitos que se convirtieron en leyendas, leyendas que se toman como verdades... Hay mucho que dilucidar, pero por ahora voy a iniciar retomando un artículo que publiqué en el periodico Correo de Guanajuato, en el 2011.
A partir de la redacción de ese artículo hice una investigación que todavía está pendiente de publicación. Espero pronto poder difundirla. Mientras, vaya este adelanto:

Como toda leyenda, la del “Tigre de Santa Julia” ha sido modificada, corregida y aumentada a través del tiempo. La versión más reciente fue imaginada por Alejandro Gamboa para la película protagonizada por Miguel Rodarte, en 2002. Esta tragicomedia romántica del cine mexicano no es una recreación biográfica; al contrario, “Nando” —un escritor desconocido (Fernando Luján)—, tomándose “pequeñas licencias”, como él mismo aclara en la película, narra las míticas aventuras de un bato, Jesús Negrete, convirtiéndolo en un “Robin Hood” mexicano que roba a los ricos para ayudar a los necesitados. 
Más allá de la leyenda, la realidad es otra, y se encuentra documentada en archivos y hemerotecas. 
José de Jesús Negrete Medina, mejor conocido como el “Tigre de Santa Julia”, nació en Cuerámaro, Guanajuato, en 1874.
Según descripciones de la época, era de estatura regular, tez morena y barba negra. Su mirada era “fuerte e impresionante”, y su aspecto “feo y repugnante”. José Guadalupe Posada realizó varios grabados del “Tigre”, en los que resalta esas características.
Su carrera delictiva comenzó en el cuartel militar de Tacubaya, siendo sargento segundo de artillería. Ahí cometió su primer robo conocido, haciendo un hoyo en una pared, por lo que fue dado de baja del ejército.
En diciembre de 1903, con una crueldad impactante robó y asesinó a dos arrieros que llevaban una carga de carbón. Poco después, en 1904, estando preso por desordenes en la vía pública, mató al gendarme que lo había detenido, disparándole en la cabeza con una pistola que introdujo a la cárcel su amante Ramona Cabrera. Esta escena fue gráficamente reproducida por Posada.


Se fugó de la cárcel, y comenzó una ola de delitos, como el que cometió asesinando a un sujeto que le reclamó por haberle robado su cobija. Robó al Parque de Artillería, de donde sustrajo gran cantidad de armas. Otro importante robo —cometido con la complicidad de Manuela Álvarez, una de sus amantes—, fue al edificio de Correos, llevándose dinero, estampillas y útiles de oficina.
Fue aprehendido en mayo de 1906, cuando defecaba tras unos nopales en el corral de la casa de Guadalupe Guerrero, otra de sus amantes.
Estando preso en la cárcel de Belén, fue sentenciado a muerte. Según testigos —entre otros Díaz Mirón—, su última voluntad fue fumar un Habano y vestir un traje negro de charro… Entró al patio de la cárcel de Belén, escoltado por los soldados. Aspiró profundamente el humo de su cigarro; dijo “adiós a todos”, gritó “¡Viva México!” y escuchó la orden de ¡fuego…! Los disparos no fueron precisos, y fue necesario un tiro de gracia.
Antes de sepultarlo en la sección de sexta categoría del panteón de Dolores, fue decapitado para estudiar científicamente su cerebro.
Era considerado un asesino nato, aunque la leyenda lo ha hecho aparecer como un héroe popular.
En la actualidad, su calavera se exhibe en una urna de cristal en la biblioteca del “Centro Cultural Isidro Fabela”, en la Ciudad de México, como parte de la colección del Dr. Alfonso Quiroz Cuarón.

(AUTOR: Horacio Olmedo Canchola (c) 2011, Derechos de Autor)

3 comentarios:

  1. gracias yo no sabia nada de este personaje en realidad, solo el hecho de que "lo agarraron como el tigre de santa Julia"...

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  2. Interesante, en verdad, el Docotr Alfonso Quiroz Cuarón hizo estudios sobre el Tigre de Santa Julia, lástima que no se hayan difundido, para desterrar esa visión mítica. Sobre la película de marras ,es el acta de defunción del cine de la revolución hecho por Antonio Aguilar, y de la temática ideológica de la Revolución por parte del Cine Mexicano, por un cine que no es nada nuevo, ni mexicano, y los hechos lo demuestran.

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